lunes, 8 de octubre de 2012

"DEMOCRACIA DE PUERTA TRASERA"


Por: Ivonne Acuña Murillo

Haciendo una retrospectiva en función de los resultados del reciente proceso electoral a otros momentos culminantes de la historia política mexicana de los últimos veinticuatro años es posible adelantar la hipótesis de acuerdo con la cual el avance democrático vivido por el país en éstas poco más de dos décadas, ha sido una bien planeada estrategia instrumentada por facciones del PRI y el PAN para despresurizar el sistema político sin la intención real de abrir espacios a la participación ciudadana ni permitir el paso a Los Pinos a proyectos políticos o económicos diferentes a los impuestos desde 1982, con la llegada a la presidencia de la República del primer presidente de ideología neoliberal, Miguel de la Madrid Hurtado. Lo anterior ha resultado en la conformación de una deficiente democracia, la cual podría ser calificada como democracia de puerta trasera.
            Las elecciones de 1988, 2006 y 2012 pasarán a la historia como los intentos fallidos de la izquierda mexicana por llegar al poder de la presidencia y dar a la alternancia una dimensión real. Las acciones fraudulentas del PRI y el PAN, y el mutuo apoyo que se han brindado, a pesar de sus falsos amagos permiten, a la luz de diversos hechos, especular sobre la existencia de un acuerdo “en lo oscurito” para convertir al mexicano en un sistema bipartidista de derecha o de centro-derecha, en el mejor de los casos.
            En 1988, después de la famosa “caída del sistema” y del reconocimiento legal del “triunfo” de Carlos Salinas de Gortari, el grupo parlamentario del PAN, con Diego Fernández de Ceballos a la cabeza, apoyó al PRI para que fueran quemadas las boletas electorales acabando con toda evidencia histórica del fraude electoral. El premio fueron las llamadas “concertacesiones” a partir de las cuales el PAN ganó su primera gubernatura, en 1989, quedando sellado desde ese momento un pacto entre la fracción neoliberal del PRI y la parte más pragmática del PAN, aquella contraria a Manuel Clouthier.
            En el año 2000, el arribo de Vicente Fox Quesada a la presidencia de la República, abrió una nueva fase en la vida política mexicana al suponer el arribo de la tan ansiada democracia “sin adjetivos”. Sin embargo, aquel que afirmó haber sacado al PRI de Los Pinos, lo volvió a meter. Co-gobernó con este partido teniendo como una de sus principales operadoras a Elba Esther Gordillo, cuyos nexos con Carlos Salinas de Gortari son por todos conocidos. En contraparte, se esforzó por evitar a toda costa que Andrés Manuel López Obrador, líder máximo de la izquierda mexicana, ocupara la silla presidencial, intentó desaforar al entonces gobernador de la Ciudad de México, después convenció, corrompió, desvió fondos públicos, se coludió con los principales poderes fácticos representados por los medios de comunicación y empresarios de diferentes ramos, intervino directamente en favor de su partido y su candidato, poniendo en riesgo la elección presidencial de 2006, de acuerdo con el propio TEPJF, todo con tal de burlar la decisión ciudadana que comenzaba a inclinarse peligrosamente hacia la izquierda.
            El “haiga sido como haiga sido” de Felipe Calderón Hinojosa y la frase de Fox en cuanto a que “ganó dos veces la presidencia” son el cínico reconocimiento de lo que hasta ese momento todavía podía considerarse una sospecha. Al igual que en el caso de Salinas de Gortari, la Suprema Corte de Justicia de la Nación aprobó, con el voto definitorio del ministro presidente, Guillermo I. Ortiz Mayagoitia, la destrucción de las boletas de los comicios presidenciales del 2 de julio de 2006, esta vez fue el PRI quien apoyó al PAN para que tal cosa tuviera lugar[1]. Por otra parte, la revelación de que Calderón fue apoyado el día de las elecciones por gobernadores priístas, algunos de ellos  vinculados y asesorados por la Gordillo, quien también apuntaló al panista sacando a sus huestes de maestros a votar y tomar posiciones entre los funcionarios de casilla, es un dato más de los arreglos entre priístas y panistas. Como pago, FCH puso a Roberto Campa (hoy en el equipo de transición de Enrique Peña Nieto) al frente del Sistema Nacional de Seguridad Pública, a Francisco Yánez” de la Lotería Nacional y a Miguel Ángel Yunes del ISSSTE.
            Hoy, seis años después, de nueva cuenta es posible atestiguar el contubernio entre  algunos priístas y panistas gracias al inmoral llamado de Fox a votar por Peña Nieto y su intento por convencer a los propios panistas y sus simpatizantes de que Josefina Vázquez Mota no tenía posibilidad alguna de ganar. Muy atrás quedaron las víboras prietas y las tepocatas, los insultos al priísta Francisco Labastida (la vestida) Ochoa y la idea de consolidar la democracia mexicana rompiendo de tajo con una cultura política corporativista y clientelar. Fox finalmente mostró su verdadera naturaleza, nunca fue un panista convencido, sino un pragmático que utilizó al PAN para sus propios fines y hoy nuevamente se colude con el “viejo-nuevo” PRI para que le cuide las espaldas ante el escandaloso y muy explicado enriquecimiento de su familia política. Pero más allá de las acciones de este ex presidente que ha roto con la tradición priísta de guardar silencio y retirarse a la vida privada dejando a su sucesor la arena política para él solo, saltan a la vista, para quien observa de cerca los vericuetos de la política en México, los elementos que confirman la existencia de un pacto para evitar a toda costa el arribo al poder de un proyecto que beneficiando a las grandes mayorías ponga en riesgo los privilegios abusiva y corruptamente obtenidos por un pequeño grupo de políticos y empresarios.
            La abundante evidencia fáctica de esta colusión proporciona a millones de mexicanos y mexicanas la certeza de que nuevamente se cometió un fraude electoral y de que quien portará la banda presidencial a partir del primero de diciembre no es aquel por el que se votó, hecho que coloca en su justa dimensión a la democracia mexicana, como una democracia de puerta trasera.
            En 1988, CSG tomó posesión protegido por el Ejército mexicano ante el temor de las protestas callejeras provocadas por el fraude cometido en contra de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano; en el 2006 FCH entró y salió del recinto parlamentario, en el que tomó posesión como presidente constitucional, por la puerta trasera, toda vez que los parlamentarios del PRD tomaron la tribuna para evitar que fuera investido como mandatario; hace unos días EPN aunque llegó al TEPJF, para recoger su constancia de mayoría,  por la puerta del frente, tuvo que salir también por la puerta de atrás para no encontrarse con quienes afuera del tribunal manifestaban su repudio al virtual próximo presidente.
            La importancia simbólica que reviste llegar por el frente o por la puerta trasera es reconocida por diversos actores que tratan a toda costa de cubrir las apariencias, en este sentido es de notar la acotación hecha por el periódico Milenio al afirmar “Peña Nieto pudo entrar por la puerta principal en un convoy que circulaba sobre la avenida Carlota Armero, que después fue cerrada sólo para que él llegara. El convoy pasó desapercibido por los manifestantes que se encontraban a las afueras”[2]. En la misma dirección va la última reforma constitucional de acuerdo con la cual “Si por cualquier circunstancia el Presidente no pudiere rendir la protesta (…) lo hará de inmediato ante las Mesas Directivas de las Cámaras del Congreso de la Unión, o también ante el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación”[3].
            CSG cubrió su falta de legitimidad de origen con una legitimidad por desempeño, aunque finalmente el inicio del sexenio de su sucesor, Ernesto Zedillo Ponce de León, marcado por el famoso “error de diciembre” lo colocaron en su justa dimensión; no así FCH quien a lo largo del sexenio ha tenido que enfrentar en muchas ocasiones –a pesar del búnker que lo acompaña- abucheos, rechiflas, mentadas de madre, acusaciones de “espurio”, incluso en el mismo Palacio Nacional (http://goo.gl/I11qV), a los que se suman los justos reclamos de las víctimas de la Guardería ABC y de la fallida guerra contra el narcotráfico y la delincuencia organizada, entre otros.
            Ante este panorama, cabe preguntarse ¿Por cuántas puertas traseras tendrá que entrar y salir Peña Nieto toda vez que desde ahora millones de personas afirman que él no será su presidente? ¿Cuántos sexenios más tendremos que conformarnos con una democracia de puerta trasera, en la que sale un espurio y entra otro? ¿Cuántas décadas más tienen que pasar para que podamos hablar de una verdadera democracia? ¿Cuántos movimientos sociales como #YoSoy132 tendrán que surgir para que de una vez por todas tengamos elecciones libres, equitativas y auténticas? Yo no tengo la respuesta, sólo la convicción de que ésta no es la democracia que quiero heredar  a las futuras generaciones.

Comentarios: iam_60@hotmail.com

REFORMA LABORAL CALDERONISTA O SÁLVESE QUIEN PUEDA


Por: Ivonne Acuña Murillo

En el fondo de la reforma laboral -cuyos verdaderos autores son cinco abogados de la Confederación Patronal de la República Mexicana, Coparmex- enviada por Felipe Calderón Hinojosa al Congreso como iniciativa preferente para su revisión y posible aprobación, se encuentra una combinación de implicaciones e intenciones visibles y no visibles que contrastan con los discursos a favor de esta controvertida reforma a punto de ser aprobada
Entre las consecuencias obvias para los expertos e informados, pero no así para el común de la gente, se pueden mencionar la formalización de la precariedad en el empleo, la posibilidad de que los empresarios puedan despedir, cuando quieran y bajo sus condiciones, a sus trabajadores; que se contrate a la gente por horas y/o a prueba sin tener que reconocerles ningún tipo de derecho; que se desactive la resistencia sindical y los contratos colectivos de trabajo, más en perjuicio de los trabajadores que de los líderes sindicales; que el interés de las y los trabajadores quede supeditado al interés económico de los empleadores, etc. La tan cacareada flexibilización del trabajo supone echar por tierra los derechos laborales ganados en más de un siglo de lucha en aras de beneficiar a una parte del sector empresarial, facilitando la transferencia de la renta del trabajo al capital. Esto va acompañado de discursos, oficiales unos, políticos y empresariales otros encaminados a rodear de un halo de legitimidad a una reforma que se presenta como necesaria para crear empleos, dinamizar el mercado interno y recuperar el crecimiento económico. En el fondo se trata de legalizar aquello que informalmente ya ocurre y que justo ha tenido el efecto contrario: ni más empleos, ni crecimiento económico, ni mejoría del mercado interno. 
Pero, lo anterior no es una novedad ni ocurre sólo en México, sino que es parte de un proceso mundial producto de un modelo económico que exacerba las contradicciones entre el capital y el trabajo, en detrimento de éste último, con el agravante de que, a decir del experto en la materia Arturo Alcalde Justiniani[1], es aquí donde estas medidas, a diferencia de otros países, se pretenden aplicar dejando a los trabajadores en una mayor indefensión.
La trampa está en rodear las malas intenciones de dicha reforma con supuestas ventajas como el permiso por paternidad, derecho que por supuesto debe incluirse ya en toda reforma laboral, pero que no alcanza para minimizar los perjuicios que provocarán los cambios propuestos; o la puntualización, hecha de manera tramposa, en torno a que no se podrá condicionar la contratación de una mujer con la prueba de embarazo o despedirla por estar embarazada, dado que esas disposiciones están incluidas en la Ley Federal del Trabajo desde hace años y son principios que de manera reiterada violan los empleadores cuando de contratar a una mujer se trata, por mencionar sólo algunas.
Un discurso a favor es del PAN, en cuya representación Juan Bueno Torio, integrante de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados, afirmó “que esta reforma permitirá colocar a México cerca del lugar número 90 en competitividad laboral, lo cual permitirá mayor inversión” (Revista EMET, 19-09-12, http://goo.gl/Dn1Ms), lo que no se dice es que, en efecto, México compite con otros países pero a la baja para ofrecer a los inversionistas extranjeros mano de obra barata, además de las ventajas que conlleva la desprotección laboral y las violaciones continuas a los derechos de los trabajadores.
Un punto más que presenta implicaciones claras y otras no tan visibles se relaciona con el hecho de poner límites a los poderosos líderes sindicales en torno al cobro de cuotas y la transparencia en el manejo de éstas. Esto que salta a la vista esconde no sólo mensajes cifrados sino oscuras intenciones. Por un lado, cabría preguntarse ¿A quién beneficia o podría beneficiar la intención de poner un freno económico a los corruptos líderes sindicales? Por otro lado, ¿Se atreverá la administración priísta, en el remoto caso de que se apruebe esta parte de la reforma, a poner límites a la poderosa profesora Elba Esther Gordillo? ¿Por qué Calderón no lo hizo y ahora ofrece a su sucesor en bandeja de plata dicha posibilidad? ¿Habrá cambios en PEMEX? ¿Sufrirán otros sindicatos la suerte del SME? ¿Las implicaciones económicas y políticas de la reforma elaborada por la COPARMEX supondrán finalmente la derrota histórica de las y los trabajadores mexicanos y/o un cambio en el equilibro de fuerzas dentro del corporativismo mexicano? ¿Calderón mandó esta reforma para evidenciar la complicidad del PRI y los corruptos sindicatos una vez que esta parte de la iniciativa no pasará?
La respuesta a éstas y otras preguntas sólo podrá darse en el marco del sexenio que está por comenzar. Pero no terminan ahí las consecuencias todavía invisibles que los cambios que en materia laboral ha impuesto el actual modelo económico depredador. La reforma laboral así planteada no restringe sus consecuencias al ámbito meramente laboral o político, sino que extiende su influencia al ámbito de la vida social en su conjunto si consideramos que el trabajo es el eje sobre el que se estructura la vida en sociedad. Hasta ahora, a pesar de la fuerte crisis del empleo, los ciclos vitales de millones de personas aún están organizados en torno al trabajo: los primeros años de la vida están destinados a la adquisición de los conocimientos y la preparación suficiente para obtener un empleo; en un segundo momento, el de la “vida activa”, las personas ponen o intentan poner en práctica aquello para lo que se prepararon; finalmente, una vez terminada esta etapa y obtenida la jubilación (para quienes todavía poseen ese derecho) la gente disfruta, a partir de una pensión, de los beneficios de una vida de trabajo. Más aún, el hecho de tener un empleo da a las personas un lugar en la familia y la comunidad, les proporciona estatus, reconocimiento, identidad, sentido de pertenencia. Por el contrario, la falta de éste se ha convertido en un detonante de enfermedades físicas y mentales, de desprecio, abandono, exclusión, marginación, soledad y suicidios. Los desempleados son ahora los nuevos parias de la tierra.
Detrás de los desempleados se encuentran los empleados precarios, la gran mayoría de los cuales subsiste con dos dólares diarios, ingreso que nunca les permitirá salir de la pobreza y acceder a mejores condiciones de vida. Para los que logran ganar un poco más el futuro no es tampoco halagüeño, pues sus salarios siempre están por debajo de la inflación. A este grupo le sigue un tercero, el de quienes teniendo lo que podrían considerarse buenos salarios no logran asegurarse una vejez tranquila, toda vez que la inestabilidad laboral no les permite planear a largo plazo. Las personas que se ubican en estos tres grupos son para quienes observan de manera crítica el actual modelo económico losers o “perdedores” en buen español. Finalmente, en la cúspide de la pirámide se encuentran los trabajadores privilegiados, los VIP (Very Important People) o “ganadores” que además de tener sueldos extraordinarios cuentan con todas las ventajas de la seguridad social, de las que han sido privadas la mayoría de los integrantes de las futuras generaciones y aún de los que hoy superan los 40 años. Esta reforma entonces no disminuirá la distancia entre los perdedores y los ganadores, sino que consolidará la precariedad de los primeros.
Pero las consecuencias invisibles o no tan obvias no paran ahí, en el marco de la empresa, la desestabilización laboral, la falta de seguridad en el empleo, la precarización de las condiciones de trabajo, los despidos masivos, las contrataciones por horas o a través de empresas subcontratistas, la fragmentación del trabajo, etc., generan el rompimiento o la inexistencia de lazos afectivos y empatía entre compañeros hasta provocar el advenimiento de un individualismo extremo y una competencia caníbal entre pares y, por tanto, una falta de solidaridad con quien puede ser visto como un rival.
Por otra parte, el hecho de que los dueños de empresa se vean en la necesidad de “estar a la moda” y “modernizar” sus negocios les lleva a contratar firmas que se ocupan de reducir la estructura, decidir quien se va y quien se queda y aún de despedir a aquellos elementos que “corrieron” con la mala suerte de que sus puestos de trabajo y aún ellos mismos fueran considerados “superfluos”. Esta práctica provoca la desaparición de puestos medios y la ruptura de la cadena de mando y autoridad, además de que abre una enorme brecha entre el empleador y el empleado dando al traste con los compromisos morales entre ambos. Este proceso de “destrucción creativa”, en la que un grupo de “expertos”, los llamados consultores, se atreven a reorganizar una compañía sin conocerla a fondo, provoca que en muchas de las ocasiones se despida a quien posee la experiencia y los conocimientos necesarios para el buen funcionamiento de los procesos de trabajo y en su lugar se coloque a eventuales o gente sin experiencia con la clara intención de pagar menos[2]. Esto, unido al desgaste físico y mental que ocasiona el tener que tomar varios empleos para reunir un salario “decente” o cubrir jornadas extenuantes en la medida que a los que no son despedidos se les suman las cargas de trabajo de los que se fueron -lo cual no implica por supuesto un mayor salario- está provocando y provocará en el futuro próximo una serie de accidentes y muertes. Sólo es cuestión de poner atención cuando en las noticias se reporta que la mayoría de los accidentes aéreos, en carreteras, en centrales nucleares, en hospitales, etc., se deben a errores humanos o que el número de muertes por accidentes de trabajo va en aumento.
Finalmente, la consecuencia última de la reforma laboral es dejar a las personas a la deriva en un mar de tiburones donde la regla primordial es “sálvese quien pueda” y donde la frase “mujeres y niños primero” se vació de contenido junto con el futuro de los que vienen detrás.

Comentarios: iam_60@hotmail.com



[1] MVS-Radio, emisión de noticias de la tarde (13:00 a 15:00 hrs), 20-09-12.
[2] Al respecto leer de Richard Sennett, La cultura del nuevo capitalismo,  Barcelona, Editorial Anagrama, 2006.

viernes, 28 de septiembre de 2012

"VENTAJAS DE LA REFORMA LABORAL NO CONSIDERADAS"


Por: Ivonne Acuña Murillo




Enseguida se enlistan una serie de ventajas que de manera inconsciente y desagradecida no han tomado en consideración todas aquellas personas rijosas que rechazan la más reciente reforma laboral, pensada y elaborada con la mejor de las intenciones por la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX), propuesta por Felipe Calderón Hinojosa y defendida por el PAN y el PRI.

1. Si una vez aprobada la reforma y sus muy publicitados beneficios, tu patrón decide que cubras jornadas de 8 horas por un salario mínimo en lugar de pagarte lo mismo por una hora de trabajo, pues la ley lo exige, no te preocupes pues eso te coloca en calidad de trabajador de tiempo completo y no en la categoría de “empleado por horas”, lo cual puede ser visto como menor.


2. Si te contratan sólo por horas podrás disponer del resto del día o días para hacer lo que quieras: dormir, hacer ejercicio, visitar a tus amistades, leer, escribir un libro, cocinar lo que te gusta, hacer yoga o meditación trascendental… en fin las posibilidades son infinitas.


3. Si ganas poco y no siempre tienes dinero para comprar comida seguro que tú y tus familiares bajarán de peso sin tener que hacer odiosos y pesados ejercicios. De esta manera, la reforma no incidirá sólo en el empleo sino en el grave problema de sobrepeso de la población. Eso es pensar como estadista.


4. Si te contratan para entrenamiento o de manera temporal ten por seguro que el optimismo del gobierno en torno a que eso supondrá tu pronta contratación definitiva se cumplirá, no debes temer que después de eso el patrón sólo te dará las gracias. No hay indicadores que permitan suponer tal aberración.


5. Si te contratan a prueba y luego no te recontratan date cuenta que eso te evita entrar a una empresa en la que tal vez podrías hacer una larga carrera cuando eso ya no se usa, modernízate, ponte al día y no pretendas vivir como tus “viejos”, la moda ahora es ser freelance, eventual, subcontratado, desempleado, empleado precario y demás inventos geniales.


6. Si te contrata un subcontratista para brindar servicios a una gran empresa no te preocupes, eso no significa que tengas menos derechos aunque así lo parezca, recuerda que estar afuera y no estar adentro no es lo mismo; además de que tendrás la ventaja de aprender muchas cosas, toda vez que aparte del trabajo que haces para el subcontratista, por el mismo sueldo, en la gran empresa te pondrán a realizar actividades no contempladas en tu contrato, suponiendo que lo tengas.


7.  Si te llevas el trabajo a casa no tengas en cuenta que ahora tú correrás con los gastos de luz, agua,  papel, jabón de baño, renta, desgaste del equipo, sino que los patrones quieren darte la oportunidad de estar más pendiente de tu familia.


8. Si tu patrón te corre como y cuando le dé la gana no lo hace por fastidiarte sino para  brindarte la oportunidad de buscar en tí mism@ esas cualidades y habilidades ocultas, las cuales no has usado por estar demasiado inmers@ en un trabajo poco creativo.


9.  Si para tu patrón resultas superfluo no es porque no te necesite sino porque reconoce en ti virtudes que no puede pagar por lo que te da la oportunidad de venderlas a quien si pueda hacerlo.


10. Si firmas contratos por 28 días con renuncia en blanco incluida, evitarás el papeleo que supone una liquidación por varios años de crear derechos.


11. Si en tu trabajo no te reconocen derechos laborales como antigüedad, servicio médico, vacaciones o jubilación, date cuenta que una vida sin “asideros”, sin mochilas llenas de relaciones, papeles, historia, largas trayectorias laborales, pesa menos a la hora de transitar por ella. Agradece entonces todo lo que los empresarios quieren para ti y no seas ingrat@.


12. Si tu líder sindical, en caso de tener trabajo y sindicato, sigue disponiendo a su antojo de tu cuota, no pienses mal, seguro que lo hace todo en beneficio tuyo y de los demás afiliados. De nuevo, no hay elementos que te permitan pensar lo contrario; por ejemplo, la riqueza acumulada durante años por Elba Esther Gordillo es producto de su salario como profesora y los viajes de la hija de Romero Deschamps y sus perros los paga ella con su beca escolar.


13. Si sigues sin poder elegir a tu dirigente sindical, no te aflijas, de seguro quien lo haga te representa y sólo piensa en lo mejor para ti. Como antes, cuando el PRI te cuidaba de manera desinteresada.


14. Si te despiden por correo certificado te evitarán levantarte temprano y cruzar la ciudad, si es el caso, por lo menos el día de tu despido pues la notificación te llegará muy cómodamente a tu casa. Y, por añadidura, en tu empresa te ahorrarán el trabajo de recoger tus cosas pues con toda seguridad las encontrarás bien dispuestas en una caja a la puerta de ésta. Y si las tiran a la basura, pues igual ya no tendrás que hacerlo.


15. Si esta reforma laboral formaliza la inseguridad, la precariedad y la eventualidad en el empleo, ¿Por qué preocuparse? ¿Quién en su sano juicio quisiera tener asegurada la vida, su futuro y el de su familia, cuando en cambio puede vivir la aventura de la incertidumbre, el no saber si podrá conseguir trabajo, si de tenerlo durará en él, si lo que pagan le alcanzará o no para ahorrar y formarse un patrimonio? Que absurdo pretender una vejez tranquila alejada de la mendicidad y el abandono.


16. Si al final, nadie te contrata porque lo que sabes hacer no produce ganancias y otros son más explotables que tú, no te sientas mal eso quiere decir que tú, tus conocimientos, tus capacidades y habilidades están más allá de los pobres valores económicos de la cultura capitalista y siempre podrás volver al trueque, vender lo que no hayas vendido ya, limpiar las casas, lavar los coches o arreglar los jardines de aquellos que aún no han sido despedidos, etc.


17. Si la nueva reforma lleva a los empresarios a correr a su personal de planta para contratar, ahora sí legalmente, a gente por horas, eventualmente o en entrenamiento, no te angusties muy probablemente tú ya estás en esa situación, así que no podrá irte peor. Bueno eso digo yo.


18. Si tus hij@s y niet@s ya no pueden acceder a una forma de vida segura tal vez como la tuya o la de tus padres, no te preocupes, eso abrirá su mente a nuevas posibilidades como el narco, la delincuencia organizada, la mendicidad, la prostitución, etc., de nuevo las oportunidades son innumerables.


19. Si ahora que tener un empleo remunerado se ha convertido en la manera privilegiada, honesta y decente no sólo de conseguir el dinero necesario para vivir en un sistema capitalista, sino de lograr un lugar en la sociedad, una identidad, reconocimiento y respeto, la reforma laboral te cierra esa oportunidad, de nuevo, no te aflijas, te queda la posibilidad de inventar nuevas formas de vida en las que tener trabajo sea reservado a los “snobs”, a la "pelusa", a la gente que no tiene algo mejor que hacer. Todo es cosa de imaginación.


20. Finalmente, si la reforma laboral cancela los derechos logrados después de más de un siglo de lucha, con toda seguridad es porque nuestros lúcidos y desinteresados gobernantes inaugurarán una nueva generación de derechos: el derecho al paro creativo; el derecho a una vida abierta a la incertidumbre; el derecho al vaciamiento del futuro; el derecho de las y los jóvenes a ser “Ni-nis”; el derecho de la tercera o cuarta edad al desamparo y la precariedad; el derecho de nuestra generación a añorar los beneficios obtenidos por nuestros padres y madres y a contemplar las carencias de nuestros hij@s; el derecho a una vida precaria pero llena de emociones, pues no saber qué se va a comer mañana tiene cierto encanto; en pocas palabras “el derecho a no tener derechos”.


Ahora que conoces todas las ventajas de esta venturosa Reforma Laboral coparmixta-calderonista-peñanietista, seguro que no tendrás empacho en apoyarla. En caso contrario, seguro eres una persona resentida e inconforme que todo lo critica, alguien incapaz de reconocer que los empresarios, el PRI, el PAN y sus gobernantes sólo piensan en ti y tus necesidades.




     

      
       
        
             




domingo, 2 de septiembre de 2012

DÉFICIT DE LEGITIMIDAD: UN PELIGRO PARA MÉXICO


Por: Ivonne Acuña Murillo


Ayer, ante millones de mexicanos y mexicanas, los magistrados del TEPJF no estuvieron a la altura del momento histórico que les tocó vivir toda vez que superpusieron la verdad jurídica a la verdad histórica, bajo el argumento de que la política no podía estar por encima de la justicia y de que las pruebas aportadas por Andrés Manuel López Obrador y el Movimiento Progresista no permitieron establecer de manera racional una relación entre los hechos denunciados y Enrique Peña Nieto y el partido que encabeza. Más aún, se argumentó que no era posible demostrar que las encuestas, la compra y coacción del voto o la sobreexposición de EPN en los medios de comunicación pudieran de alguna manera haber influido en la intención de voto de la ciudadanía, por lo que a todas luces éstas habrían sido unas elecciones libres y auténticas de tal manera que no era posible sostener la petición de la izquierda partidista para invalidar la elección presidencial aduciendo la violación al Artículo 41 Constitucional.
            La retórica con la que se afirmó que la existencia de las tarjetas de Banca Monex y Soriana, de los audios y videos que muestran la exposición de Peña en los medios pero no la existencia de un contrato donde éste hubiera comprado esos espacios, de las denuncias ciudadanas de compra y coacción del voto, del caso Aquino, no aportaban datos suficientes para hablar de una elección inequitativa, permitió observar el eje central de una estrategia a partir de la cual la argumentación lógica suplió la voluntad de ir al fondo en la búsqueda de la verdad, desalojando la justicia en favor de la política, a pesar de que se sostuvo lo contrario.
            El argumento central fue entonces: “las pruebas no prueban nada” y dado que el que acusa tiene que probar, el Tribunal se dedicó a juzgar esas pruebas sin acudir a otras instancias, como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, Hacienda, CONDUCEF, El Banco de México, la FEPADE, etc., que hubieran podido también, de haberlo querido, aportar más datos para soportar lo ya presentado por quien impugnó la elección. De esta manera, el equipo de juzgadores, al restringir su acción, cumplió con su deber legal pero incumplió con su deber moral de tutelar un bien mayor, bajo el pretexto de la falta de pruebas y a contracorriente de toda evidencia fáctica.
            Esta miopía voluntaria pone al país en un grave riesgo de inestabilidad política pues el fallo del Tribunal no hará desaparecer, como por arte de magia, los hechos que prefiguraron una elección inequitativa y la imposición del próximo presidente de la República. No hará desaparecer tampoco la inconformidad de millones de personas que vieron defraudada, por segunda vez en seis años, la esperanza de llevar al poder un proyecto alternativo de nación.
            La presunción de que un candidato arriba a la presidencia de manera ilegítima puede provocar una serie de inconvenientes tanto para quien pretende gobernar, como para los gobernados. En primer lugar, si se considera, siguiendo a Max Weber, que la legitimidad es la probabilidad de obtener obediencia sin necesidad de recurrir a la coacción bajo la amenaza del uso de la fuerza, se puede sostener que los poderes ilegítimamente instituidos suelen enfrentar problemas de gobernabilidad ante la imposibilidad de construir los consensos necesarios para que los miembros de la comunidad política y social acepten su autoridad.
En segundo lugar, la ilegitimidad de origen puede influir en el ánimo del nuevo gobernante de dos maneras: una positiva y otra negativa. La primera puede llevar al sujeto en cuestión a tomar medidas encaminadas a lograr, a partir de un buen desempeño, la legitimidad de ejercicio, cubriendo el déficit de inicio. Por el contrario, puede caer en la tentación de conquistar por las malas lo que no pudo obtener por las buenas, incluso puede llegar al extremo de “suprimir” a sus opositores.
            En 2006 ya tuvimos la experiencia de un presidente que llegó con déficit de legitimidad y su intento por legitimarse declarando la guerra al narco y al crimen organizado nos ha costado ya  más de 60 mil muertos. La pregunta hoy es ¿Qué hará EPN para cubrir su déficit de legitimidad una vez que el TEPJF lo ha declarado presidente electo?

FINAL DEL SEXENIO, AL ESTILO PRIÍSTA



El presidente Felipe Calderón juega un papel similar al de los expresidentes priístas al asumir los costos políticos al final de su administración para “dejarle el camino libre a su sucesor”, consideró la especialista en ciencia política, Ivonne Acuña Murillo.
La académica de Ciencias Sociales y Políticas de la Universidad Iberoamericana argumentó que en esta etapa final, Calderón ha asumido costos políticos por la banda de 2.5 GHz y la compra del avión presidencial, por ejemplo, pero las “acciones impopulares” son para beneficiar al próximo Mandatario.
“Es una negociación política. Calderón está haciendo política. Está, en cierta forma, cubriendo su espalda previendo que una vez saliendo de la Presidencia pudieran venir demandas por el número de muertos a raíz de la lucha contra el crimen organizado”.
De cara al VI Informe de Gobierno, Acuña Murillo recordó que el michoacano es el segundo presidente mediático -el primero fue Vicente Fox- y ha tratado de difundir sus logros y dejar una imagen positiva del sexenio, por lo que no hay autocrítica.
“Político que no está en los medios está perdido. Calderón es el segundo presidente mediático, pero sus cápsulas no coinciden con la vida cotidiana”.
Para el especialista en ciencia política e investigador en el ITAM Federico Estévez, este sexenio será recordado, “sin duda”, por “el combate al narcotráfico, con el precio de muertos, capos y resultados globales en producción y trasiego”.
Recordó que una característica de esta gestión fue también la detención de políticos presuntamente vinculados a la delincuencia pero sin pruebas acusatorias que prosperaran. “Su peor problema con el sistema legal no han sido tanto los conflictos con el Poder Judicial sino más bien la politización de la justicia desde la PGR. Ha sido nota”, argumentó.
Consideró que durante estos casi tres meses que le quedan como gobernante, Calderón no tomará medidas extremas como el expresidente José López Portillo, quien en septiembre de 1982, a tres meses de concluir su administración, nacionalizó la banca.
Entre los logros enunciados por ambos especialistas se encuentra la estabilidad económica.

martes, 12 de junio de 2012

“SEIS AÑOS DESPUÉS SE REEDITA LA GUERRA SUCIA"


Por: Ivonne Acuña Murillo




A seis años de las elecciones presidenciales de 2006, se reedita la guerra sucia en contra de Andrés Manuel López Obrador. Los mismos métodos, los mismos personajes. Baste recordar que uno de los artífices de la campaña negra fue Juan Ignacio Zavala, hermano de Margarita Zavala, esposa de Felipe Calderón y que su otro hermano Diego Zavala es dueño de la empresa Hildebrando que en el 2006 proporcionó al IFE el software para la elaboración de la versión computarizada de la base de datos del Padrón Electoral y para el conteo de los votos. No hay que olvidar además que Felipe Calderón Hinojosa era, al momento de las elecciones, padrino de bodas de Luis Carlos Ugalde, presidente del IFE. Por su parte, Juan Ignacio acaba de ser nombrado vocero de la campaña de Josefina Vázquez Mota, justo en el momento que la candidata del PAN pasa del exceso de miel en sus discursos a la descalificación y el ataque frontal, incluso su equipo de campaña se atrevió a editar un discurso que AMLO pronunció en su reunión en Tlatelolco con estudiantes de diversas universidades, donde afirma que la armada no es la vía, para hacerlo decir justo lo contrario[1], falseando deliberadamente la verdad. A esto se suman la absurda declaración de Ernesto Cordero, ex candidato a candidato por el PAN, en torno a que el ascenso de López Obrador en la encuesta del Diario Reforma provocó la devaluación del peso mexicano, lo cual ya fue desmentido por diversos economistas, nacionales y extranjeros, que sostienen que dicha afirmación es insostenible; y los ataques del PRI y Enrique Peña Nieto y sus intentos por encontrar argumentos y acusaciones que ensucien la imagen del candidato de las izquierdas y lo coloquen de nuevo como “un peligro para México”.
Los expertos en campañas electorales aconsejan al candidato puntero, cuando su ventaja sobre el segundo lugar es considerable, mantenerse al margen de descalificaciones y ataques y que se concentre en dar a conocer sus propuestas de gobierno. Si éstas son lecciones de libro y si la mayoría de las encuestas le dan a EPN una supuesta ventaja que va de los 14 a los 20 puntos sobre AMLO, cabe preguntarse ¿Qué interés puede tener el puntero, cuya ventaja sería ya inalcanzable, para tomarse la molestia de orquestar una campaña negra en contra de un tan lejano segundo lugar? ¿Por qué de pronto, después de que incluso los “intelectuales” de Tercer Grado, programa estelar de Televisa, reconocieron en López Obrador ciertas “prendas” como su honradez, consistencia política, honestidad, etc. [2], ahora de nuevo vuelve a ser para esta televisora y los grupos políticos y económicos ligados a ella, un peligro ya no para México sino para sus propios intereses?
Por lo menos, habría tres posibles respuestas: 1. El candidato que aventaja en las encuestas y su equipo de campaña se equivocan al perder su tiempo en atacar a un remoto segundo lugar. 2. Los datos proporcionados por los principales encuestadores son menos que imprecisos y se equivocan al colocar al segundo lugar tan lejos del primero, dando la razón a la encuesta del Periódico Reforma[3], que colocó a AMLO a 4 puntos de EPN. 3. Las encuestas mandadas a hacer por el puntero y su partido les advierten que el supuesto segundo lugar ya no es tal y que está a punto de alcanzar, incluso rebasar, a su candidato en las preferencias de la ciudadanía. En este caso, es interesante observar como la misma JVM, que afirma estar en empate técnico con AMLO, se lanza ferozmente a denostar al candidato de las izquierdas, en lugar de sólo ocuparse del declarado puntero. ¿Es acaso que sus encuestas le indican que ya cayó al tercer lugar y que si no hace algo extraordinario no podrá ya salir de ahí?
Si la lógica no miente y si la evidencia fáctica  -el enorme sentimiento anti-Peña que se ha  desencadenado o hecho evidente, a partir del ahora llamado “Viernes negro”, o M-11 (mayo 11) en la Ibero-, tampoco lo hace, la tercera es la respuesta más consecuente con un análisis serio del contexto político actual.
Pero, el ataque a López Obrador no es sólo obra de la casualidad ni de una coyuntura electoral, ni  siquiera es personal, es algo mucho más profundo, forma parte de la oculta intención de las élites en México, y fuera de él, para no dejar llegar a la Presidencia de la República a un candidato de izquierda, pero sobre todo a uno que se ha opuesto abiertamente a las prácticas corruptas, antipatriotas y absolutamente inequitativas de un grupo de personas que han hecho de los recursos que a tod@s pertenecen botín de unos cuantos. Esta situación no es menor toda vez que supone que las necesidades, problemas, demandas, incluso el presente y el futuro de millones de personas en este país han sido subordinados a los intereses de una élite nacional-mundial, ligada directamente a los grandes corporativos, que ha llevado a sus últimas consecuencias la lógica del nuevo capitalismo que supone la búsqueda de ganancias  a cualquier precio, convirtiendo incluso a todo tipo de vida: humana, animal, vegetal, mineral, en una mercancía susceptible de ser vendida, comprada, marcada, traficada, asesinada[4]. Más aún, aquellos seres humanos que no producen algún tipo de ganancia con su trabajo “libre” o que no son captados por los grupos delincuenciales que los someten a explotación forzada (sexual o laboral), son absolutamente excluidos del circuito capitalista y se les deja morir por omisión. Condenados a su suerte, millones de personas en México y el mundo mueren de hambre ante nuestra mirada indiferente; otros tantos llevan una vida miserable, sumidos en una horrible pobreza, mientras que los que logran escapar de esa dura realidad enfrentan día con día el riesgo del empobrecimiento, la inseguridad y la violencia generadas por una enorme desigualdad social. “El orden del mundo capitalista actual, no sólo es asesino porque mata, sino que también es absurdo, porque mata y mata sin necesidad”[5].
Es así que en estas elecciones se enfrentan claramente dos proyectos: el neoliberal, que es el que ha estado en funcionamiento de 1982 a la fecha (con los gobiernos del PRI y el PAN) y que tiene en el fondo esa lógica capitalista mencionada arriba; y un segundo proyecto, a partir del cual se busca reducir la enorme brecha de desigualdad que pone a México al borde de un conflicto social de grandes magnitudes. En este contexto, la guerra sucia en contra del candidato de las izquierdas forma parte de una bien estructurada estrategia a partir de la cual se pretenden mantener las condiciones necesarias para continuar con la maximización de las exorbitantes ganancias económicas del 1% de la población. Para lograrlo han reactivado algo que Michael Foucault denominó “dispositivo de poder” y que en corto se entiende como un conjunto de discursos, instituciones, disposiciones arquitectónicas, decisiones reglamentarias, leyes, medidas administrativas, enunciados científicos; proposiciones filosóficas, morales, filantrópicas, en síntesis, tanto lo dicho como lo no dicho;  una especie de formación que, en un momento histórico dado, ha tenido como función principal la de responder a una urgencia. “El dispositivo tiene pues una función estratégica dominante”[6], para mantener un cierto orden de cosas.  
En el caso aquí expuesto, este dispositivo se compone de los discursos desarrollados en spots, comentarios en prensa escrita, programas de radio y televisión, primeras planas en periódicos con información falseada, mensajes en redes sociales como Facebook y Twitter; opiniones vertidas en programas de análisis político donde se sostiene en contra de toda evidencia fáctica que EPN sigue siendo el candidato con la ventaja mayor sobre sus contendientes con la intención de influir sobre las percepciones de los sujetos a partir de sostener ideas recurrentes y sembrar en la ciudadanía la certeza de que la elección del próximo presidente de la República ya está resuelta, intentando persuadirlos para votar por “el ganador” o no votar cuando el razonamiento lógico sería “para qué voto si ya se sabe quién va a ganar y no hay nada que yo pueda hacer para cambiar las cosas”, el famoso sentimiento de inevitabilidad[7]. En este sentido las encuestas, que también juegan en la elección, abonan a fortalecer este sentimiento. A esto agregan, a partir de supuestos análisis imparciales, una afirmación: si AMLO gana no habrá protestas, pero si pierde, como no es un buen perdedor ni un buen demócrata con toda seguridad afirmará que se le hizo fraude. Con esto pretenden descalificarlo y quitarle de antemano los argumentos que le permitan defenderse en caso de que un nuevo fraude electoral tenga lugar[8].
La manipulación de las percepciones no es el único instrumento con el que cuentan quienes pretenden mantener el statu quo. La construcción de la imagen telenovelera de su candidato, unida a supuestas virtudes como el carisma, la simpatía, la bondad y su sobreexposición en programas televisivos de gran audiencia, es otro de ellos. A todo esto hay que añadir la permanencia de viejas prácticas partidistas como la compra y coacción del voto, la intimidación, el acarreo, la fabricación de simpatizantes, el derroche de recursos económicos para cubrir los gastos que todo esto supone, etc. Un Instituto Federal Electoral (IFE) que no parece tener los suficientes elementos legales, incluso el  interés, para vigilar no sólo que las elecciones se lleven a cabo con transparencia, sino para frenar los excesivos gastos y las violaciones a la ley en las que incurre de manera reiterada el partido del candidato priísta. Habrá que recordar la cuestionada actuación de esta misma institución en las elecciones del 2006, comenzando por mencionar que su presidente, Luis Carlos Ugalde, era compadre de Felipe Calderón Hinojosa y que no sólo ignoró las anomalías que se dieron en muchas de las casillas durante la jornada electoral, sino que influyó de manera directa en la negativa a contar nuevamente los votos.
Pero si hablamos de un dispositivo de poder, a las estrategias de uno de los más poderosos grupos fácticos encabezado por las dos grandes televisoras y de los partidos políticos, PRI, PVEM, PAN y PANAL, hay que añadir a otros grupos de interés como ciertos grupos empresariales, la Iglesia, el Ejército, incluso el narco y la delincuencia organizada que también juegan en esta elección, todos movilizados para tratar de imponer sus propios intereses a partir de apoyos concretos como las donaciones en dinero o en especie, la movilización y manipulación de las conciencias, etc.
Todos se organizan en torno a un mismo objetivo -utilizando todo tipo de recursos: dinero, discursos, amenazas, leyes y medidas administrativas aplicadas a unos y otros no, espacios arquitectónicos utilizados para ensalzar a uno y denostar a otro, comparaciones con mandatarios de otros países, la amenaza de una crisis económica, burlas, descalificaciones, ridiculización, la influencia de líderes de opinión en todos los ámbitos de la vida social, espionaje, intimidación, etc.- defender el statu quo, para lo cual acuden a los más profundos valores personales y nacionales al tratar de convencer a la población, en especial a la que vota, de que López Obrador es un peligro para México, induciéndolos de nuevo al voto del miedo.
En el artículo “Sociedad dividida” que me publicó la Revista Foro Multidisciplinario UIC, de la Universidad Intercontinental, tuve oportunidad de analizar los hechos previos a la elección presidencial del 2006, así como sus resultados. Hoy encuentro grandes coincidencias en los sucesos que se dieron entonces cuando AMLO se separó visiblemente de su más cercano competidor, por lo que puedo afirmar que en las últimas dos semanas se ha reeditado la campaña negra en contra de éste y que en las poco más de dos semanas que restan para las elecciones dicha campaña se profundizará hasta niveles extraordinarios, la razón: hay que pararlo a como dé lugar. Lo  preocupante en este caso no es que de pronto en las campañas políticas las y los contendientes se lancen acusaciones y traten de mostrar las debilidades de su opositor, como ocurre en cualquier democracia, sino la serie de eventos a partir de los cuales se genera una contienda inequitativa, quitando a uno de los candidatos prácticamente la oportunidad de competir de manera democrática y transparente por el puesto en cuestión y a la ciudadanía la posibilidad de elegir libremente a quien ha de gobernarla.
Ante la organización y fuerza de las élites política y económica que pretenden decidir quién será el próximo presidente de la República se impone por necesidad la resistencia pacífica de una ciudadanía obligada a superar ese sentimiento de inevitabilidad, a informarse, a denunciar todo intento por inclinar la balanza hacia uno de los candidatos, a votar, a tomar acciones para cuidar que las elecciones sean limpias y que respondan efectivamente a la voluntad de los cerca de 80 millones de personas que están en posibilidad de ejercer su derecho ciudadano a elegir a quien ha de gobernarlas por los próximos seis años.



[4] Voces contra la globalización http://www.youtube.com/watch?v=HrS3goWqh6c

[5] Voces contra la globalización: un mundo desigual 1 http://www.youtube.com/watch?v=j5UYOFg2H1w&feature=mr_meh&list=PLC994F61F44D56B63&lf=results_video&playnext=0  (Nota: cuando el video termine da click en play para ver la continuación del mismo)
[6] “Contestación al Círculo de Epistemología”, en El discurso del poder, Folios Ediciones, 1985, pp. 184-185.
[7] Barrington Moore, en su libro La injusticia: bases sociales de la obediencia y la rebelión, hace un interesante análisis de este sentimiento y sus consecuencias. La ficha completa es: México, Instituto de Investigaciones Sociales-UNAM, 1989.
[8] Al respecto consultar mi artículo “Sociedad dividida”, Foro Muldisciplinario UIC, No. 2, Universidad Intercontinental, Octubre-Diciembre, 2006. Mismo que adjunto a este escrito en versión PDF.