jueves, 24 de febrero de 2011

SOCRATES RIZO: ANTES LOS PRESIDENTES DEL PRI CONTROLABAN A LOS NARCOTRAFICANTES

Declaró Sócrates Rizzo, ex gobernador de Nuevo León (1991-1996), ante estudiantes de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila.

“De alguna manera se tenía resuelto el problema del tránsito (de la droga), pero había un control y había un Estado fuerte y un Presidente fuerte y una Procuraduría fuerte y había un control férreo del Ejército”.

¿Cómo se traducía esto?:

“De alguna manera les decían: ‘Tú pasas por aquí, tú por aquí, tú por aquí’, pero no me toques aquí estos lugares…”.

“Lo que cuentan los viejos es que había un control desde el Gobierno… había un Presidente fuerte con un control férreo sobre el Ejército que podía mantener la paz social y que ese tráfico, la demanda determinara la oferta…Lo que controlaban los gobiernos priistas era que ese tráfico no perturbara la paz social”.

Sócrates Rizzo aseguró que tal control terminó cuando llegaron al poder los panistas. Ni Vicente Fox, ni Felipe Calderón –indicó– supieron escuchar consejos sobre cómo se hacían las cosas en años anteriores y por ello se desató la violencia.

“El problema se pierde por problemas de profesionalismo, es natural que al cambiar los nuevos funcionarios públicos entren sin experiencia, con el fin de hacer las cosas diferentes y no tomar consejos anteriores porque no querían oír nada del PRI, porque ellos decían que el PRI eran las ‘víboras prietas’ y eso; entonces no recibían consejos".

“A pesar de que haya cambio de partido, lo que haya hecho otro Gobierno hay que darle continuidad, yo creo que no tomaron consejos de cómo se manejaban las cosas y se aflojaron los mecanismos de disciplina, de control y ahora vemos los resultados”.

Le preguntaron los estudiantes: ¿Se puede volver a esos viejos tiempos y retomar el mismo esquema de negociación?

La respuesta fue un rotundo "no". ¿Por qué? Pues porque ya se fue el tren:

“Ya son otros tiempos, ahora tenemos un problema de consumo interno y un problema de crimen desorganizado por robos, extorsiones y es otro mundo. En aquel tiempo no había eso.”

viernes, 18 de febrero de 2011

MILES DE UNIVERSITARIOS SE MANIFIESTAN EN CONTRA DE LA MILITARIZACIÓN EN MÉXICO



olocan ante rectoría de la UNAM siete mil veladoras por 34 mil muertes en lucha contra el narcocrimen. 


Cientos de estudiantes universitarios marcharon del monumento a Álvaro Obregón a la torre de Rectoría en la Ciudad Universitaria y en la UNAM para exigir un alto a la militarización, violencia y crímenes en el país.


Convocados por la Coordinadora Metropolitana contra la militarización y la violencia unos mil 500 jóvenes de las universidades Nacional Autónoma de México, Autónoma Metropolitana y Autónoma de la Ciudad de México, así como activistas y diversos colectivos se manifiestan en la explanada Javier Barros Sierra de la UNAM, donde demandan al gobierno de Felipe Calderón un alto a su estrategia contra el narcotráfico “que sólo ha generado muerte y violencia”.

Los manifestantes colocaron en la explanada, frente a la rectoría de la UNAM, 7 mil veladoras como símbolo de las más de 34 mil muertes que ha dejado la llamada guerra contra el crimen organizado.

martes, 8 de febrero de 2011

CARMEN ARISTEGUI SALE DE MVS ¿A QUIÉN INCOMODA?



Nuevamente Carmen Aristegui es obligada a abandonar su programa de noticias por hacer comentarios propios de una democracia avanzada, haciendo uso de su derecho a informar. Nuevamente, quienes la escuchamos vemos violado nuestro derecho a ser informad@s, nuestro derecho a saber lo que pasa en nuestro país. Muchas de las noticias que ella presenta no aparecen en ningún otro medio o aparecen recortadas, deformadas, editadas en función de intereses ajenos a las demandas de una ciudadanía cada vez más demandante, cada vez más necesitada de respuestas claras de la autoridad que la gobierna. Pero contrario a lo esperado, la autoridad cuestionada prefiere callar a quién la cuestiona en lugar de responder a una demanda legítima.
A la vieja usanza priísta, desde la presidencia de la República se censura a una comunicadora comprometida, valiente, íntegra, preocupada y con razón por los muchos eventos que ponen a este país al borde de una catástrofe política y social.
¿A quién incomoda Carmen Aristegui? A la presidencia, al grupo en el poder, a los empresarios, a la Iglesia, a Televisa, a TVAzteca, a Enrique Peña nieto. ¿Quieren quitarla del camino aprovechando el pretexto de una ofensa al presidente de la República? ¿Quieren acallarla para que el próximo año no haya quien nos informe de todos los recursos que el grupo gobernante utilizará para imponer a Peña Nieto como próximo presidente de la República? ¿Quieren silenciarla para que no tengamos noticias sobre la enorme corrupción que impera a todos los niveles en nuestro país? ¿Quieren negarnos el derecho a estar informados en torno al enorme clima de violencia que sufre nuestro país y que nos pone en riesgo a todos y todas? ¿Quieren impedirle hacernos saber que los más poderosos de este país se están adueñando de los recursos que a tod@s pertenecen?....



!YA BASTA DE REPRODUCIR UNA CULTURA POLÍTICA DEL SILENCIO, DEL TODO PASA Y NO PASA NADA, DE CENSURA Y OCULTAMIENTO, DE VIOLENCIA Y CORRUPCIÓN, DE PONER A TODOS Y TODAS EN RIESGO¡

Texto completo del comunicado presentado el 9 de febrero de 2011 por Carmen Aristegui en torno a su salida de MVS.

10 de feb de 2011

Versión íntegra del pronunciamiento de Carmen Aristegui
La redacción de la Revista Proceso


Muy buenos días amigos ciudadanos, colegas y periodistas…

Me permitiré dar lectura a un texto que he escrito para asumir una postura pública sobre mi despedida del noticiero matutino de Noticias MVS ocurrida este fin de semana, asunto que ha generado múltiples muestras de solidaridad que desde aquí agradezco. Este es un suceso que, si bien afecta la vida profesional y laboral de un grupo de personas, entre las que me incluyo, tiene una trascendencia mayor a ese mero alcance limitado.
Sobre lo que quiero pronunciarme es sobre el alcance mayor de este evento, que impacta de maneras diversas a la sociedad mexicana. Una sociedad que en estos días y horas ha dado muestras de determinación y capacidad de respuesta frente a un hecho que agravia y que lesiona sus derechos fundamentales. La vigorosa, fuerte y decidida voz de miles de personas en las redes sociales –Twitter, Facebook-, otras modalidades y las manifestaciones en las calles son, en sí mismas, un gran acontecimiento. La gran noticia de que estamos vivos. De que los mexicanos a pesar de la espiral de violencia, muerte y horror que nos acompaña todos los días estamos aquí para reconocernos en el espejo y luchar por un México mejor.
Agradezco todas estas expresiones y celebro aquí, entusiasmada, su existencia y el signo vital que las acompaña. Abrazo a quienes en todos los tonos y con diferentes lenguajes se han manifestado en contra de lo que es a todas luces un hecho autoritario, desmedido e inaceptable. Un hecho así, sólo es imaginable en las dictaduras que nadie desea para México. Castigar por opinar o por cuestionar a los gobernantes.
El tema nos pega a todos. No sólo nos afecta a nosotros como profesionales, y a los ciudadanos a los que se les quita un espacio, se afecta también a este medio de comunicación y al grupo empresarial que desarrolla diversas actividades productivas a favor del país.
Este grupo está encabezado por una familia a quien estimo y valoro. Fundada por uno de los hombres más queridos y respetados de la industria, como fue Don Joaquín Vargas Gómez. Lamento sinceramente que sus nombres estén siendo acribillados con insultos en las redes sociales por la decisión tomada.
El pasado viernes 4 de febrero, en mi libre derecho a la expresión formulé un comentario editorial que aludía a un incontrovertible hecho noticioso. A raíz de lo ocurrido en la Cámara de Diputados el día anterior, cuando un grupo de legisladores exhibió una manta con la foto de Felipe Calderón con los ojos enrojecidos en la que se leía: “¿Tú dejarías a un borracho conducir tu auto? ¿No, Verdad? ¿Y por qué lo dejas conducir el país?" , naturalmente se produjo una gran rispidez que orilló a suspender la sesión en el recinto legislativo.
Había ahí ya una historia que contar a nuestras audiencias. Mi compañero Omar Aguilar presentó con gran profesionalismo ese hecho noticioso con pulcritud, con claridad y con suficiencia, jamás ocultó ni la manta, ni el contenido de la manta, ni a los autores de la manta, ni truqueo nada para que televidentes y radioescuchas no se enteraran de lo que decía la manta. No trampeó a nadie y presentó al público, como el público merecía, todas las expresiones que en diferentes sentidos se emitieron al respecto. Nuestro auditorio quedó perfectamente informado del acontecimiento y con elementos suficientes para hacer su propia valoración.
La información presentada me sirvió a mí de base para formular el citado comentario editorial: “Dejemos a un lado la caricatura, tomemos el asunto con seriedad”, e hice algunas otras consideraciones. Terminé con un cuestionamiento formal a las autoridades: “¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente de la República?”.
Yo no tengo manera de corroborarlo pero, si fuera el caso, sería algo delicado que debiéramos saber. No hay nada de ofensivo en la interrogante, especialmente si se trata de algo que, de existir, afectaría por su naturaleza la toma de decisiones que impactan en todo momento a millones de personas en el país.
El comentario editorial cerraba diciendo que el tema –y dada su exposición pública a través de la manta de los legisladores – merecía una respuesta sería, formal y oficial de la propia Presidencia de la República.
La Presidencia no respondió a la periodista, de inmediato exigió a los dueños –que no a la periodista- una disculpa pública inmediata por tremenda osadía.
Demostró con ello un grado de irritabilidad e intolerancia que por sí mismas hablan de algún tipo de problemática, que por supuesto, también debe ser analizada.
Reconozco que el cuestionamiento era duro, pero de ningún modo injurioso o difamatorio, tampoco se transgredía en ningún punto al código de ética que ha sido aludido. Era simple y llanamente la formulación de una pregunta válida. Pregunta hecha por una periodista cuya intención quedaba perfectamente delimitada.
El estado de salud y grado de equilibrio de un mandatario, por supuesto que es un asunto de claro interés público. La sociedad mexicana tiene derecho a saber con certeza, sin ofensas, sin caricaturizaciones, sobre las condiciones de salud de quien ha tomado y seguirá tomando todos los días decisiones gravísimas que impactan sobre el destino de una nación. Y vaya que sí ha impactado el destino de la nación las decisiones tomadas desde Los Pinos en este sexenio.
El motivo de mi despido, se dijo, fue haberme negado a ofrecer una disculpa y transgredir el código de ética, cosa que es falsa y se convirtió sólo en una coartada. En este momento no sólo no rectifico, ni me disculpo, porque no hay nada que disculpar; por el contrario, ratifico la pertinencia de que la presidencia de la República se manifieste al respecto.
Lamento si personalmente que el presidente y su familia se hayan sentido ofendidos por el cuestionamiento. No hay en la formulación de mi pregunta ninguna intención o ánimo de ofender. Lamento que ellos se sientan ofendidos, pero aún así, la pregunta sigue vigente.
El ejercicio del poder hace que las figuras públicas sean sujetas de escrutinios e interrogantes a los que no estarían sujetas otras personas por razón, precisamente, de sus responsabilidades y del impacto de sus decisiones. En una democracia esto forma parte del juego.
¿No tuvo Bill Clinton que hablar del semen depositado en el vestido azul de una muchacha ante una audiencia de millones de personas? ¿No acaso el estado de salud de Dilma Rousseff fue motivo de debate público antes de llegar a ser la presidenta de Brasil? ¿Acaso no son las francachelas y excesos de Silvio Berlusconi materia del debate nacional? ¿Por qué en México los empresarios de los medios pueden ser sometidos a presiones indebidas para que silencien a sus comunicadores? ¿Por qué la sociedad mexicana se tiene que conformar con una sola visión de las cosas? ¿Por qué fatalmente tenemos que vivir con la existencia de un duopolio televisivo que no sólo envilece las pantallas con programas denigrantes y nocivos como los de reciente estreno, sino que es ya en sí mismo un poder que ha dañado la vida democrática nacional?
¿Por qué México está entrampado en una espiral de degradación e infamia sin que hagamos nada al respecto? ¿Por qué seguimos dejándolos conducir de esta manera al país?
¿Qué clase de democracia es ésta que por un comentario editorial, que irritó al gobernante, se le corta la cabeza a quien opinó? ¿Por qué desde el poder político pueden llevar las cosas al extremo, escalando el conflicto, deliberadamente, hasta lograr hacerle las cosas imposibles tanto al empresario como al periodista ocasionando la ruptura?
La pregunta es: ¿Cómo es que pudieron elevar, desde Los Pinos, el grado de exigencia pidiendo casi la humillación por un hecho absolutamente sobredimensionado? ¿Cómo es que a un empresario a quien tenemos como decente lo llevaron a comportarse de esta manera? ¿Cómo pudieron lograr que se sintiera obligado a tal punto como para exigirme la lectura de una carta –obviamente no escrita por mí, en términos que me eran ajenos y que por supuesto no empataban con lo que dicta mi conciencia- para calmar la ira presidencial?
Una exigencia de la lectura indigna de esa carta que quien me lo formuló sabía de antemano que yo la rechazaría. Se llegó a ese extremo por el grado de vulnerabilidad en el que quedan quienes tienen negocios o concesiones en el mundo de las telecomunicaciones y los medios de comunicación. En este caso hay un conjunto de concesiones en juego y la resolución final sobre lo que pase con ellas se encuentra en el cajón del Presidente.
Lo que debería ser técnico, jurídico y legal, en realidad es un asunto político y discrecional. La aprobación que ha pasado por todos los filtros legales y técnicos está sujeta a los poderes dominantes en las telecomunicaciones, cuyo poder desmedido impide la entrada de nuevos competidores y a los que existen les hace la vida imposible.
Persiste hasta nuestros días, un elemento que condiciona y distorsiona la relación de los medios con el gobierno que es la discrecionalidad política en la toma de decisiones en materia de refrendo y otorgamiento de concesiones en el ámbito de las telecomunicaciones. Es ésta una de las razones fundamentales por las cuales en México no se despliega a plenitud un derecho fundamental como la libertad de expresión.
Asuntos que deberían resolverse con la mayor certidumbre jurídica, en materia de plazos, planes de cobertura, plan de negocios y de inversión, terminan siendo asuntos de decisión política y no de las áreas técnicas en la materia. Es el caso de las concesiones que en la banda de 2.5 GHz tienen varios operadores en el país del que MVS Comunicaciones posee la mayoría de ellas.
No obstante haber desahogado todos los requerimientos técnicos en materia de competencia, y de la opinión favorable de algunos comisionados de la Cofetel, de la opinión favorable de la Cofeco, y de tener a la espera –con riesgo de perderlas- cantidades millonarias de inversionistas nacionales y extranjeros a pesar de tener todo en regla y un mercado demandante.
Inexplicablemente, la decisión se ha retrasado por cinco años. Teniendo todo en regla, no hay razón técnica, jurídica, ni económica, que hoy no este satisfecha. La única razón que hoy impide a MVS Comunicaciones desplegar una red nacional de ancho de banda para Internet que compita con  los grandes conglomerados es total y absolutamente política.
Se coloca como una espada de Damocles en la vieja tesis autoritaria de la zanahoria y el garrote: Te portas bien, te refrendo la concesión. Te portas mal, te la niego. Este es el ambiente de presión en el que se desenvuelve la relación no sólo de concesionarios con el gobierno, sino es el ambiente en el que se desenvuelve el trabajo y el desempeño de cientos de profesionales en su relación con las empresas de comunicación.
Esa es la batalla diaria. En la medida en que los comunicadores y los empresarios batallan frente al gobierno, las audiencias ganan o pierden información. Lo más grotesco y paradójico es que los únicos beneficiados de esta herencia del viejo régimen son los grandes monopolios que ahora son capaces de mantener este diseño para evitar nuevos competidores.
Y aquí aparece de nueva cuenta la enorme responsabilidad de un poder legislativo que ha preferido el mantenimiento de reglas no escritas en lugar de una legislación moderna que de certidumbre jurídica a los empresarios, que tutele los derechos de los periodistas y garantice el acceso a la información de todos los ciudadanos.
Agradezco desde aquí el debate y los pronunciamientos que desde el Congreso se hicieron ayer por parte de los legisladores sobre el caso de nuestra despedida del noticiario; sin embargo, no sirve mucho a la democratización de los medios de comunicación condenar la censura por un hecho como este, al mismo tiempo que se coexiste con leyes que podrían y deberían ser modificadas en beneficio de toda la población y no de unos cuantos.
Sobre este ambiente de presión del gobierno hacia algunas empresas de comunicación actúa un fenómeno aún más grave que el antiguo control estatal sobre los medios. Se trata del debilitamiento del Estado y de sus instituciones por virtud de una supeditación política que parte desde el presidente de la República, atraviesa las Cámaras, amplias franjas del Poder Judicial, órganos reguladores a manos de nuevos poderes informales o fácticos que han logrado imponer su lógica de chantaje e intimidación, que los ha llevado a niveles de audacia y en un cálculo de poder, para sustituir –por lo menos parcialmente a poderes de la República.
Ahí está, por ejemplo, una tele bancada en el Congreso, algunos sujetos reguladores capturadas por sus regulados. Como nunca en la historia del Estado mexicano se han dejado crecer a estos poderes en México, que han llegado al punto, a la osadía, diría yo, de querer también apropiarse de la propia presidencia de la República. De otra manera no se explicaría la multimillonaria inversión que han  hecho de construirle una candidatura presidencial al gobernador mexiquense.
El trasfondo de lo sucedido en nuestro caso y que ha generado todas estas reacciones tiene que ver, precisamente, con este clima. Por esa razón es que una empresa decide, en sentido contrario a sus intereses, cancelar en el momento de mayor expansión, de mayor prestigio, de mayor influencia, un espacio de información crítica, de debate y opinión, que ha sido valorado por anunciantes y audiencias. Por eso toma una decisión suicida.
Como tantas obras ésta es una empresa sometida indebidamente a una presión incompatible con un régimen democrático y de Estado de Derecho. Mientras no cambiemos las estructuras que están en la base de esta relación insana, los espacios con influencia crítica se ven permanentemente hostilizados y en su conjunto los medios de comunicación terminan por estandarizar o uniformar sus coberturas informativas. Se achata la libre opinión, se merma el debate y se inhibe la conducta crítica. Eso daña seriamente la democracia y, por supuesto, los derechos fundamentales de las y los ciudadanos de este país.
¿Y bueno, me dirán, ahora que hacemos con lo sucedido? Aceptamos lo sucedido, que no le viene bien a nadie, u optamos por la ética de la responsabilidad y buscamos un camino? Sin claudicar pero sin exigir que el otro se arrodille.
Joaquín Vargas sabe perfectamente que yo no infringí ningún código de ética, sabe lo que sucedió, sabe que fue un coartada, sabe, porque las sufre todos los días, de las razones verdaderas que están detrás de la decisión que está a punto de costarnos la cabeza, y digo a punto porque voy a plantearle una salida, digna, decorosa e inteligente. Ya sabrá si la toma.
Joaquín sabe como pocos de lo que yo estoy hablando. Le digo a MVS que no le demos el gusto a los que saborean este fracaso.
Lo sucedido entre el viernes y el fin de semana entre Los Pinos, nuestras oficinas, no sé si también otras -La Destilería y el Meridien-, es algo que no se merece nadie, que nos daña a todos, y que para lo único que va a servir es para el desahogo absurdo de un berrinche presidencial y para beneplácito de los que prefieren que nadie compita, que nadie cuestione o que se cuestione poquito.
No se lo merece un grupo de profesionales que estaba haciendo su trabajo que se ve brutalmente interrumpido. No se lo merecen, por supuesto las audiencias, no se lo merece la familia Vargas porque han sido colocados en una disyuntiva perversa en donde tienen que calibrar como grupo empresarial qué les cuesta más frente al gobierno y poderes que lo presionan: si la cabeza de Aristegui o la banda de los 2.5 gigahertz. No se lo merece el país.
La Asociación Mexicana de Derecho a la Información, a la que pertenezco y que preside el maestro Raúl Trejo Delarbre ha dicho que la salida nuestra del aire es una pésima noticia para la sociedad mexicana. La decisión tomada es desafortunada para todos. “Pierde MVS, cuya independencia editorial queda en entredicho debido a la suspensión de este espacio; pierde la periodista y su amplia audiencia. Pierde la Presidencia de la República, de donde surgieron las exigencias para que Carmen Aristegui se disculpara por el comentario que hizo el viernes 4 de febrero”.
AMEDI exigió a la Presidencia “que con hechos, y específicamente en este caso, garantice el derecho a la libertad de expresión, así como el derecho de los ciudadanos a la información”. Solicitó a MVS “que reconsidere el despido de Aristegui”. Y es exactamente lo mismo que solicito yo a ellos ahora desde aquí.
El país no está más para seguir perdiendo los espacios que hemos ganado; el país no está para que se nos sigan regateando los derechos que nos pertenecen. México atraviesa por un momento crítico, el nivel de descomposición, de violencia y de debilitamiento institucional es profundamente grave… como para quedarse parado… No nos puede ganar el pasmo cuando el futuro de México se ha ensombrecido. Nos necesitamos informados, en alerta, críticos, no nos podemos dar el lujo de tirar por la borda lo ganado ¿A cuenta de que lo justificaríamos?
Nuestra transición democrática ha adquirido un cariz trágico. Los niveles de violencia, de descomposición y de degradación de la vida pública están llegando a niveles de escándalo. La clase política mexicana, que no ha estado a la altura de los retos y desafíos nacionales, parece no darse cuenta del avance de estos nuevos fenómenos de poder que la han carcomido y debilitado como nunca antes. ¿Dejamos que sigan avanzando sin contraponer una fuerza social que, por lo menos los identifique, los discuta y los analice?
¿Nos quedamos a la sombra de políticos sometidos a intereses particulares porque antes que gobernar bien, hay que salir en la tele… o de gobernantes timoratos e irresponsables que lejos de atemperar concentraciones monopólicas, las han hecho crecer más creando monstruos de poder que los tienen sometidos y frente a los cuales no se atreven a dar ni un paso.
Esta mañana hago un llamado para revertir los efectos de este hecho ominoso. Yo tiendo la mano y escucho a los que están en la calle y me dicen “tienes que regresar”. Estoy dispuesta a regresar al aire este próximo lunes, siempre y cuando se cumpla una condición básica y única: Que MVS anuncie que retira de forma oficial el comunicado emitido junto con mi salida en el cual afirma falsamente que “transgredí nuestro código de ética y que promoví la difusión de rumores como noticias”.
Como consecuencia de ello, pido que se publique otro comunicado oficial de la empresa en donde la valoración sobre mi integridad ética que pretendieron dejar en entredicho quede resarcida.
Si MVS acepta hacerlo, se reconocerá tácitamente la naturaleza real de lo sucedido. Eso sería suficiente.
Joaquín lo sabe muy bien. Mi integridad profesional y ética nunca estuvo en entredicho realmente, que fue una coartada para tomar una decisión que le imponían, que el verdadero problema está en otro lado. Regresemos al aire y quedará evidenciado.
La Presidencia tendrá que hacer una valoración de lo sucedido. Serenamente. Sin odios. Con la seriedad que implica tomar decisiones a nombre de los otros, y aceptando, aunque no agrade, que los ciudadanos y los periodistas tenemos derecho a preguntar, inquirir y criticar sobre lo que juzguemos pertinente.
Estoy aquí para hacer este llamado, para revertir un hecho ominoso como el que sucedió, de manera digna, decorosa e inteligente, apostando por la verdad pero sin romper lo construido.
Mi estimado amigo Jorge Ramos escribió un texto magnífico que tituló “El derecho a preguntar”, recordaba ahí a la maestra Oriana Fallacci quien decía que no debía existir ninguna pregunta prohibida. Todo se puede preguntar, con mayor razón si se trata de preguntarle a gente con poder.
Jorge contaba también de una entrevista realizada al presidente Vicente Fox, había interrogantes en el ambiente de por qué aparecía desanimado, sin ímpetu, sin grandes propuestas. El periodista le preguntó al mandatario, sin alimentar rumores: “¿Toma Prozac?” Fox miró al periodista y contestó simplemente: “No”. Por supuesto no le gustó la pregunta, pero la contestó. Tal como escribió Ramos: No hay pregunta prohibida. No hay pregunta tonta. Y cuando surge la oportunidad hay que hacerla, aunque sea la última vez.
A partir de aquí cierro mi comentario, no agregaría más porque el planteamiento esta formulado y lo que resta es esperar la respuesta…
Gracias a todos y buenos días.


Nota de Proceso sobre protesta a favor de Carmen Aristegui

“¡Carmen sí, Felipe no!” gritan frente a MVS
Por: Jenaro Villamil


México, D.F., 7 de febrero (apro).- Un centenar de personas participaron en un plantón de protesta por el despido de la periodista Carmen Aristegui, a las puertas de MVS Radio, en la avenida Mariano Escobedo, con consignas como  “¡Carmen sí, Felipe no!” y portando cartulinas con el lema “MVS: Aristegui, ¿por renovación de la concesión?”.
La protesta que se prolongó por tres horas recibió el apoyo de los automovilistas que pasaban por la avenida de la colonia Polanco y tocaban el claxon en señal de protesta. Decenas de manifestantes portaban tapabocas con dibujos de cierre, en señal de censura. Otros expresaban su malestar con otros símbolos de mordaza y cartelones de la campaña “¡Ya Basta de Sangre!”.
El excoordinador de la bancada del PRD en San Lázaro, Javier González Garza, fue uno de los primeros en llegar a la manifestación y calificó el despido de Aristegui como “una barbaridad” y “un chantaje de Los Pinos a la empresa, sobre la base de que no le han entregado los refrendos” de las concesiones de radio y de la banda 2.5Ghz.
Cuestionado sobre la actitud presidencial frente a los periodistas críticos, González Garza afirmó que “el problema es el sentimiento de ilegitimidad de Calderón. Es un hecho indignante, que denigra a las propias audiencias”.
Los gritos de “¡boicot, boicot!” a la empresa MVS se generalizaron después de la participación de varios radioescuchas que subrayaron que el noticiario de Carmen Aristegui era el de mayor credibilidad.  Otros gritos fueron “¡Carmen sí, fascismo no!”.
En el plantón desplegaron la misma manta que generó el escándalo el jueves 3 de febrero, en el recinto de San Lázaro. En ella se observa al presidente Felipe Calderón con la mirada extraviada, en medio de varias copas de licor.
“¡Extra, extra! Borracho atropella a periodista Carmen Aristegui!”, gritaba una de las manifestantes con ganas de ironizar el reciente episodio de censura durante el sexenio de Felipe Calderón.
Comunicado de MVS
Simultáneamente a la manifestación, la empresa MVS distribuyó un comunicado que explicó de esta manera la abrupta salida de Aristegui:
“El pasado viernes 4 de febrero, la periodista Carmen Aristegui dio por válida una presunción, transgrediendo nuestro código de ética y al negarse a ofrecer, como lo solicitó la empresa, una disculpa pública, decidimos dar por terminada nuestra relación contractual”.
En la página web de MVS desapareció la foto de Aristegui, conductora de la emisión matutina de 6:00 a 10:00 am que durante los últimos meses se mantuvo en el primer lugar de preferencia de la audiencia en la zona metropolitana.


lunes, 31 de enero de 2011

MUERE EL OBISPO SAMUEL RUIZ, UNA PARTE MUY IMPORTANTE DE LA CONCIENCIA SOCIAL DE MÉXICO





Tatik como cariñosamente lo llamaban los indígenas

Poco antes de las 10 de la mañana de este lunes, el obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, Samuel Ruiz García, defensor de los pueblos y comunidades indígenas de Chiapas y de América Latina, dejó de existir en la Ciudad de México.

Como sacerdote se distinguió por defender la Teología de la Liberación y su defensa de los derechos de los pueblos indígenas de México y de América Latina. La Teología de la Liberación es una corriente teológica con tendencias marxistas, criticada y castigada duramente por el cardenal Ratzinger, hoy papa Benedicto XVI.


Datos biográficos:

Samuel Ruiz García nació el 3 de noviembre del 1924, en Irapuato, Guanajuato.

Vivió su infancia en Irapuato, y a sus 13 años se fue al Seminario Diocesano de León.

En 1947 viajó a la Universidad Gregoriana, donde dos años después fue ordenado sacerdote y Doctor en Teología y Sagrada Escritura por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y por el Instituto Bíblico de Roma.

En 1954 regresó a León y al poco tiempo fue designado rector del seminario.

En 1959 fue designado Obispo de San Cristóbal de las Casas, en el estado de Chiapas, por el Papa Juan XXIII. Es consagrado en la Catedral de San Cristóbal de Las Casas el 25 de Enero de 196.  Esta diócesis se caracteriza por su extrema pobreza y por tener una población mayoritariamente indígena. En este lugar estableció un sistema de ayuda hacia la población indígena.

Samuel Ruiz fue mediador entre el gobierno y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). 
En 1997 recibió el Doctorado Honoris Causa de la Universidad Autónoma de Barcelona

En 1999, al cumplir 75 años dejó Chiapas, edad en la que un obispo se retira de su ministerio en activo. Los últimos 11 años vivió en el estado de Querétaro con familiares y amigos cercanos.

En el año 2000 fue distinguido con el Premio Simón Bolívar de la Unesco por su compromiso personal y su papel en tanto que mediador, contribuyendo así a la paz y al respeto de la dignidad de las minorías.
El 2001 recibió el Premio Internacional de Derechos Humanos de Núremberg, por su defensa de los derechos humanos de los pueblos indígenas de Chiapas.

Recibió el doctorado Honoris Causa por la Universidad Iberoamericana.

En abril de 2008 es nombrado por el EPR mediador junto con otros intelectuales mexicanos ante el gobierno federal del presidente Felipe Calderón.


Fuentes:


domingo, 23 de enero de 2011

CUANDO MUERE TU PADRE

Como le ocurre a las personas que han tenido una experiencia de "casi muerte", aquellas que sufren un ataque al corazón, una embolia o caen en coma para más tarde recuperarse, mi vida ha pasado frente a mí. Muchas de ellas han relatado como en unos segundos, al borde de la muerte, los principales sucesos de su vida, los más queridos, los más felices, los más difíciles, los más dolorosos, pasan ante sus ojos como los cortos de una película. 

Yo no pasé por un evento traumático de esa naturaleza, sino por la enfermedad y muerte de uno de mis seres más queridos. Mi padre sufrió un ataque cerebral leve, dado el nivel del daño y su pronta recuperación, mantuvo casi todas sus funciones físicas y cerebrales intactas. En cuanto a su cerebro sólo tuvo dificultad para hablar rápido y recordar algunos datos menores; en lo físico perdió fuerza en el brazo y mano izquierda y no pudo caminar por unas semanas, lo cual logró de nuevo gracias a la terapia física a la que lo llevé cada semana, incluso comenzó a recobrar su mano izquierda. Desafortunadamente su reloj biológico había ya marcado sus últimas horas y el 24 de diciembre a las 8:05 de la noche murió, cinco minutos después de que mi madre lo dejara, como si sólo la estuviera esperando para darle el último adiós. Oficialmente, lo declararon muerto a las 8:25 después de 20 minutos de inútiles esfuerzos por reanimarlo. 

Cuando mi padre sufrió el ataque cerebral me quedé en su casa dos días de cada semana, poco a poco, durante esas noches y días los recuerdos fueron haciendo su aparición como en una pasarela. Recordé los cambios y los usos de cada una de las habitaciones de la casa a lo largo de 50 años. Por ejemplo, la habitación en la que me quedé, justo al lado de la de mi padre, fue una vez la habitación de mis padres, al lado de su cama estaba la cuna que usamos cada un@ de l@s herman@s. Después fue la habitación de mis hermanas y yo, para unos años después ser de mis hermanos varones. Cuando el menor se casó,  fue de mi hermano el que murió, justo ahí, a los 30 años. Tiempo después fue la recámara del hijo de una de mis hermanas. Hoy es la habitación de las visitas.

Por su parte, la última recámara de mi papá estaba situada en la planta baja pues ya no podía subir y bajar escaleras, años antes fue la de su madre, mi abuela, posteriormente, la compartimos con él mis hermanas y yo, mientras mi mamá dormía al lado con l@s  hij@s menores. Pocos años después, esa fue la recámara de mis hermanas y mía, para luego ser ocupada por una de mis hermanas, su esposo y su primer hijo, luego por mi hermana menor, su esposo y sus dos hijos, uno de los cuales se mudó a la recámara que es hoy para las visitas.

Cuando mi abuela, a quien llamábamos "mamita", murió, ampliamos la casa hacia el departamento de arriba, lo que algún día fue sala y comedor se convirtió en la recamara de todas las hermanas (4, por cierto), la recámara de mi abuela en la habitación de mi papá y mi mamá, y  la recámara que fue de ellos en la de mis hermanos.

Siguiendo con los espacios, recordé el patio en forma de "L" que rodea la mitad de la casa. En él pudimos mis hermanos, hermanas y yo jugar, correr, andar en bicicleta, patinar, gritar, imaginar, soñar, tener mascotas (alguna vez tuvimos 5 perros al mismo tiempo). En aquella casa, en la que viví por 23 años, yo soñaba con el futuro. En ella me veía a mí y a mis hermanos y hermanas, estudiando, trabajando, cuidando una familia. Poco a poco el tiempo se encargó de mostrarme que los sueños, sólo son sueños y que lo que imaginamos para el futuro depende de tantos avatares que al final, hacemos lo que podemos.

En este recorrido espacial ha sido triste imaginar todos esos cambios para terminar observando una casa que se va quedando sola, que se hace cada vez más grande, más fría, más vacía. Muchos otros cambios han ocurrido, pero mi intención al narrarlos sólo fue ejemplificar una parte de los muchos recuerdos que han venido a mi memoria, por lo que la recuperación de los espacios y sus múltiples usos queda aquí.

Pero mis recuerdos no paran ahí, el deterioro de la fuerza física de mi padre y su cercanía con la muerte me hicieron remontarme al pasado y recuperar momentos gratos como: las rebanadas de pastel de rica crema chantilli (llamadas "reinas") que él me compraba cuando íbamos solos a la panadería; mi primer reloj (él me lo compró), mi primer coche (él me ayudó a pagarlo); la vez que me enseñó a abrir un franco de mayonesa sin la ayuda de nadie, simple lección gracias a la cual me volví independiente al aprender que siempre hay una forma de hacer las cosas, al menos las sencillas, sin esperar la ayuda de otras personas.

Grandes trozos de vida que mi memoria guarda celosamente y que escribo ahora para que no se pierdan en la inmensidad del tiempo, como los recuerdos de mi padre. Cuenta mi madre que en las últimas semanas antes de su muerte sacaba un conjunto de fotografías para verlas y verlas, tratando de atrapar parte de su vida y a aquellas personas con las que la compartió. Que pena que no lo supe a tiempo, no se me ocurrió ver esas fotos con él, muchas de las cuales no conocía, y preguntarle. ¿Quién es la mujer o el hombre de esa foto? ¿Qué lugar es ese? ¿Eras tú uno de esos niños? ¿Qué edad tenías? ¿El perro de la fotografía era tu mascota? ¿Quién es ese hombre que parece galán de cine? ¿Quién es esa mujer que parece artista? ¿Quiénes son todas esas personas que aparecen fuera de una iglesia posando para la foto como en una vieja película mexicana del tiempo de la Revolución?.... Cuantas preguntas quedaron sin respuesta, cuantas historias sin contar, cuantos nombres, lugares, hechos perdidos para la memoria. Es triste pues ya no puedo preguntarle nada.

martes, 11 de enero de 2011

CAMPAÑA NACIONAL EN CONTRA DE LA VIOLENCIA EN MÉXICO


Participa en la campaña nacional en contra de la violencia iniciada por el escritor y caricaturista Eduardo del Río (Rius), el periodista Julio Scherer, la directora de La Jornada Carmen Lira, para hacerle saber a Felipe Calderón Hinojosa, a través de cartulinas como la que aquí se propone (diseñada por Alejandro Magallanes), que no estamos de acuerdo en la guerra irracional e incompleta que ha iniciado en contra del narcotráfico y la delincuencia organizada, y que ha elevado la violencia en este país a niveles sin precedentes en tiempos de paz, sin llevar a cabo otras acciones -como la creación de oportunidades de desarrollo para las y los jóvenes (entre ellos 7 y medio millones de Ni-nis, que ni estudian ni trabajan) y que ante la falta de oportunidades han comenzado a engrosar las filas de la delincuencia, el ataque a la base financiera de los narcotraficantes y delincuentes organizados y a los hechos de corrupción, en los que están involucrados políticos, policías, militares, entre otros, y que dan a los delincuentes una amplia base de operaciones- sin colocarnos a todos y todas en situación de víctimas potenciales.

Pueden escuchar la entrevista que Eduardo del Río concedió a Ricardo Rocha y donde comenta acerca de esta campaña

http://www.radioformula.com.mx/notas.asp?Idn=150407

Participa si consideras que existen otras opciones para hacer de éste un país más seguro, pega la cartulina en tu coche, casa o en el espacio que consideres adecuado.



domingo, 26 de diciembre de 2010

ADIÓS A MI PADRE

ANTIER, murió mi padre

AYER, le dimos el último adiós

HOY, es el primer día de una larga y dolorosa ausencia

PERO, nos dejó un amoroso recuerdo al ser ejemplo

del mejor padre, el mejor hijo,

el mejor hermano, el mejor abuelo,

el mejor esposo.

Gracias papá por tu amor incondicional


Jorge Acuña Domínguez
(1919 – 2010)